A petición popular, hablemos de la coma

por | agosto 23, 2016

Fecha original de publicación: 24 agosto 2011

No es que yo sea una experta, pero me gustan estos temas y disfruto tanto usar como ver que otros usen una correcta ortografía y gramática.

Comentaba el otro día por Twitter que la coma no es respiratoria, sino lógico-semántica, lo que originó que me pusiera a escribir sobre la inentendida, subestimada y humilde coma.

Olvídense de lo que les explicaron sus profesores de la primaria y den una lectura a las guías ortográficas que publica la Real Academia Española (la más reciente le dedica 56 páginas a los usos y abusos de la coma).

Si la coma fuese respiratoria su uso dependería del ritmo de entonación particular de cada persona, país, región o zona lingüística. Su propósito debe ser facilitar la identificación de las unidades sintácticas que conforman la oración.

Creo que comenzar por retener los casos en que NO se usa la coma es más práctico para quien tengan interés en mejorar el manejo del tema. Veamos los que entiendo son los tres casos principales de violación a la coma:

1) No va coma entre los elementos esenciales de una oración (verbo, sujeto y complementos) porque otorgamos independencia a elementos que están supuestos a ser dependientes uno de otro. Ejemplos donde sobran las comas:

“Cualquier hecho del hombre que causa a otro un daño, obliga a aquél por cuya culpa sucedió a repararlo” (Art. 1382 del Código Civil)

“El hijo concebido durante el matrimonio, se reputa hijo del marido […]” (Art. 312 del Código Civil)

2) No va coma delante de las conjunciones y, e, ni, u, o; a menos que antes de la conjunción se inserte un inciso (texto que se intercala en otro para explicar).

3) Para cerrar las fórmulas de saludo no se usa coma, sino dos puntos (es un anglicismo).

Nuestros textos legales están plagados de mal uso de la coma. La “comitis” – como le llama el Dr. Fabio Guzmán Ariza al exceso en el uso de las comas – abunda por estos lados.

Me gustaría armar una próxima entrega sobre este tema. Mientras tanto, les dejo un poema del bloquero Pavel Ramírez, bajo el título “Tu nombre detrás de una coma”:

“Adiós”, y añado tu nombre detrás de una coma. Y deseo olvidarte, extirpar de mi mente tu recuerdo, porque es tan profundo que se me antoja un otoño infinito.

“Qué va”, y añado tu nombre detrás de una coma. Y añoro al son de la melancolía que tengas un punto de vista diferente, y que trates de convencerme.

“Se acabó”, y añado tu nombre detrás de una coma. Y me incito a desidealizarte, porque me resultas tan perfecta que todo lo demás necesita una capa de pintura.

“No me jodas”, y añado tu nombre detrás de una coma. Y te odio con toda mi alma por un instante, para después desear que me jodas por siempre jamás.

 “Vete a la mierda”, y añado tu nombre detrás de una coma. Y echo de menos que tú me insultes y que acabemos riéndonos a carcajadas porque sabemos que nunca te irás a la mierda. Y que, si lo haces, guardaré en un hatillo los versos que nunca te he escrito. Y me iré contigo.

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